
El doblete de Dembélé contra la Juventus dejó claro que la saturación de delanteros del Barcelona está a otro nivel. La gran cantidad de opciones que Xavi Hernández tiene para confeccionar su ataque es inmensa y el técnico, viendo el nivel actual de sus atacantes, podría diseñar su ataque a ciegas y acertaría. El festival ofensivo azulgrana es escandaloso.
Empecemos por Ousmane. El francés, desde que llegó al Barcelona, ha recibido tantos elogios como críticas: es irregular, no hay duda de ello, y las lesiones no ayudan. Pero lo que hizo en Dallas evidencia, una vez, que si está inspirado puede no tener rival en la banda. Ayer brilló y presumió de regate y disparo. Un lujo.
Sigamos por una sociedad que parece destinada a entenderse. Aubameyang y Lewandowski coincidieron en el Borussia Dormund en la temporada 2013-14 y firmaron 44 goles entre los dos. Contra la Juventus, en los compases iniciales de la primera parte del Cotton Bowl, ya dieron muestras de que su conexión sigue viva.
Paremos un momento en Lewandowski. El fichaje estrella del verano en Can Barça no ha visto puerta todavía. Ante los italianos, pese a dar muestras de su innegable calidad, se le vio algo solo. Lleva muy poco con el equipo y la química, seguro, mejorará. Este monstruo del área también amenaza con complicar a lo grande las alineaciones de Xavi.
Ruge Memphis
Hablemos ahora de Memphis. No podemos olvidarnos de él. Está en todas las quinielas para abandonar el club este verano, pero lo cierto es que en la gira americana, el neerlandés exhibe una intención y un compromiso espectacular. Marcó un golazo contra el Inter Miami y estuvo muy cerca de ver puerta en el tramo final en Dallas.
Raphinha es otro de los genios disponibles para el cuerpo técnico. El brasileño, ex del Leeds, parece haberse integrado a la perfección en el equipo. Tiene un guante en el pie y contra la Juventus volvió a demostrarlo mandando un balón a la cruceta. Es una incorporación de futuro y también de rendimiento inmediato. Otro acierto.
Las ganas de agradar de los nuevos fichajes se cruzan con la voluntad de reivindicarse, en el caso de Memphis, y con el hambre de los canteranos. El caso de Ansu Fati es el más claro: ha superado sus lesiones y ha vuelto como un ciclón al planeta Barça. Está convencido, así lo dijo, que volverá a ser el de antes de pasar por el quirófano.




